Inversión


Me desperté. Miro el reloj: son las 4 de la tarde. Se me hace tarde. Me quedé dormido. Ella me espera en el café. Me visto apurado. Me miro al espejo y me peino apurado. No me pude haber quedado dormido, no justo ahora. Salgo a la calle. Voy a la esquina y paso por el kiosko. Miro de reojo el Ambito Financiero. Necesito las cotizaciones. Llamo un taxi, mientras maldigo no haberme comprado el pager que me da las cotizaciones al instante. Me bajo en la peatonal. Camino apurado. No llego. Ella me espera. Me apuro mas. Paso por un negocio de electrodomésticos. Miro en la vidriera el E-Channel, el canal de la economía. Ojeo las cotizaciones. Mal augurio. Miro el reloj: las 4 y veinticinco. Por favor que no se haya ido. Corro, pero no mucho, para no transpirarme. Veo el lugar. Ella esta sentada en una mesa. Camino normal y llego hasta ella. Me mira. Es linda. Me gusta.
Lastima que hoy el Amor cotizo en baja, y no voy a invertir en ella. Conviene mas la Soledad, que esta en alza.

 

personas han visitado esta página desde el 26/ENE/05

Diego Rodriguez
diego@redhumanista.com.ar

<- Volver al índice de escritos

Si tenés alguna duda, preguntale al Tío Google

Google