Inversión
Me desperté. Miro el reloj: son las 4 de la tarde. Se me hace tarde. Me
quedé dormido. Ella me espera en el café. Me visto apurado. Me miro al
espejo y me peino apurado. No me pude haber quedado dormido, no justo ahora.
Salgo a la calle. Voy a la esquina y paso por el kiosko. Miro de reojo el
Ambito Financiero. Necesito las cotizaciones. Llamo un taxi, mientras
maldigo no haberme comprado el pager que me da las cotizaciones al instante.
Me bajo en la peatonal. Camino apurado. No llego. Ella me espera. Me apuro
mas. Paso por un negocio de electrodomésticos. Miro en la vidriera el E-Channel,
el canal de la economía. Ojeo las cotizaciones. Mal augurio. Miro el reloj:
las 4 y veinticinco. Por favor que no se haya ido. Corro, pero no mucho,
para no transpirarme. Veo el lugar. Ella esta sentada en una mesa. Camino
normal y llego hasta ella. Me mira. Es linda. Me gusta.
Lastima que hoy el Amor cotizo en baja, y no voy a invertir en ella.
Conviene mas la Soledad, que esta en alza.
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Diego Rodriguez
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